Cuando pensamos en el cáncer de mama, casi siempre imaginamos a una mujer. Sin embargo, los hombres también tienen tejido mamario, y también pueden verse afectados. Es raro, pero es real.
En este Octubre rosa, te proponemos hablar de ello con sencillez, sin dramatizar. Y mirar también el después: la cicatriz, el torso, el pezón.
Un cáncer raro, pero muy real
Alrededor del 1 % de los cánceres de mama afectan a hombres. Esta pequeña cifra tiene su lado negativo: como la enfermedad es poco conocida, muchos hombres no piensan en preocuparse y consultan más tarde.
No existe un cribado organizado para los hombres. La mejor protección es, por tanto, conocer las señales y no dejarlas pasar.
Las señales que deben llevar a consultar
En el hombre, la mama es pequeña y la glándula se encuentra justo detrás del pezón. Los cambios suelen notarse en esa zona:
- un bulto, generalmente indoloro, debajo o alrededor del pezón;
- un pezón que se retrae, se hunde o cambia de aspecto;
- una secreción, a veces teñida de sangre;
- una piel que se enrojece, se engrosa o forma una pequeña herida;
- un ganglio inflamado debajo del brazo.
En la gran mayoría de los casos, no es un cáncer. Pero siempre es un buen motivo para pedir cita con tu médico, sin vergüenza y sin esperar.
¿Quién está más expuesto?
Como en las mujeres, el riesgo aumenta con la edad. Los antecedentes familiares de cáncer de mama o de ovario también cuentan, así como ciertas predisposiciones genéticas, como una mutación del gen BRCA2. Si es tu caso, tu médico puede derivarte a una consulta de oncogenética.
Tener un factor de riesgo no significa que vayas a enfermar. Es simplemente una información útil para estar atento.
Después de la mastectomía: volver a conocer tu torso
En el hombre, el tratamiento suele pasar por una mastectomía, que en general retira el pezón y la areola. El torso sigue siendo plano, pero ya no es exactamente el mismo: una cicatriz y, a menudo, un pezón menos.
Para algunos, es solo un detalle. Para otros, es una verdadera molestia: en la piscina, en la playa, en el vestuario, en la intimidad o simplemente frente al espejo. Ambos sentimientos son legítimos. No hay una forma buena o mala de vivir tu cuerpo después de un cáncer.
¿Y el pezón?
Existen varios caminos, y nada obliga a decidir rápido. Tu equipo quirúrgico puede presentarte las opciones de reconstrucción del pezón. Si prefieres evitar una nueva intervención, o simplemente quieres una solución mientras tanto, la prótesis de pezón de silicona médica es una opción suave, sin cirugía.
Se coloca con un adhesivo médico, se retira cuando quieras y resiste al agua y al sudor. Algunas claves para adaptarla a un torso masculino:
- el tamaño: nuestra colección prêt-à-porter ofrece 6 diámetros, a partir de 3 cm, y también podemos fabricarla a tu medida;
- la proyección: se elige entre 2, 3 o 4 mm, y una proyección discreta suele ser un buen punto de partida en un torso plano;
- el color: 14 tonos, del más claro al más profundo, para armonizar con tu piel;
- a medida: si el pezón del otro lado está intacto, una huella permite reproducirlo de forma idéntica, para una simetría fiel.
Atreverse a hablar de ello
Muchos hombres dudan en mencionar lo que ven como un «cáncer de mujeres». Sin embargo, los equipos sanitarios conocen bien esta enfermedad, y las asociaciones de pacientes están abiertas a todas y a todos. Hablarlo con un ser querido, con tu médico o con otras personas que han pasado por ello suele aliviar mucho.
En el laboratorio acompañamos a pacientes, mujeres y hombres. Las preguntas son las mismas, y la calidez también.
En resumen
El cáncer de mama masculino es raro, pero existe. Un bulto o un pezón que cambia es algo que se enseña al médico. Y después de la mastectomía, cuidar tu torso, pezón incluido, es una elección totalmente legítima. ¿Alguna pregunta? Escríbenos, estamos aquí para eso.
